| Noticias | por Jordi Compte

Entrevista a Olga Aranda, directora del Instituto FPS Roger de Llúria

“La inteligencia emocional es la clave para adaptarse
a los cambios”

La Escuela de Formación Profesional Roger de Llúria, ubicada en Barcelona, es un centro oficial homologado por la
Generalitat de Catalunya. El centro,
constituido con una personalidad jurídica
de cooperativa, imparte el ciclo de grado
mediano en Curas Auxiliares de Enfermería y de grado superior en Dietética con enfoque ecológico, Laboratorio clínico y biomédico e imagen para el diagnóstico y medicina nuclear, además de varios
cursos en línea y de naturopatia.

– El ámbito sanitario se encuentra actualmente entre las titulaciones de Formación Profesional con más demanda. ¿A que cree que se debe?

En general, la FP es una opción cada vez más consolidada entre aquellos que deciden seguir formándose académicamente, puesto que mediante un Ciclo de Grado Superior se puede acceder directamente a un grado universitario. De hecho, desde agosto 2019 ya no hay Ministerio de Educación, sino de Educación y Formación Profesional, un cambio de paradigma importante. Las estadísticas revelan que los técnicos son actualmente más necesarios que no los universitarios, como era hace unas décadas.

– ¿En qué ejes se fundamenta su formación?

Nuestras fortalezas son la atención personalizada al alumnado, la Formación en el Centro de Trabajo desde primer curso en centros reconocidos, hacer turno por la mañana y tarde, contar con profesionales colaboradores docentes y materias propias focalizadas en las necesidades del sector, un alto índice laboral, clases activas con prácticas y un alto rendimiento académico.
– ¿Qué podría destacar del equipo docente?

Son el pilar del proyecto. Los docentes son el motivo por el cual hace más de 40 años que estamos formando profesionales de la salud. La clave del éxito es sobre todo el contacto con la realidad del sector sanitario. La mayor parte del profesorado trabaja en el sector además de dar clase, y así estamos informados sobre las nuevas necesidades y técnicas que aparecen en el mundo de la salud. El órgano colegiado a destacar sería la coordinación de los ciclos: son los motores y gestionan los engranajes de los estudios; personas con una implicación y una dedicación extraordinaria.

– ¿Qué papel juega la colaboración con hospitales, laboratorios, farmacias y centros de investigación?

El instituto da especial importancia a la relación con el mundo de la empresa. Esta formación toma forma cuando se realizan la prácticas en la empresa, también llamadas Formación en el Centro de Trabajo (FCT), como parte del programa de estudios. Los centros tienen muchas horas para comprobar la profesionalidad de nuestro alumnado, a la vez que acaban de formarlos: esta es la clave de nuestro éxito y del alto índice de inserción laboral de nuestros alumnos. Trabajamos con centros sanitarios de prestigio como por ejemplo los hospitales Vall de Hebrón, Bellvitge o Quirón, entre otros.

“Nuestros estudiantes son escogidos vía entrevista personal; nos queremos asegurar que son aptos para los estudios y tienen la motivación suficiente.”

– ¿Cómo les ha afectado el auge de las nuevas tecnologías?
La falta de tiempo y el ritmo de vida ha provocado un auge de las formaciones no presenciales, con unas ventajas evidentes como la flexibilidad horaria y poder estudiar más de una cosa a la vez.

– ¿Qué habilidades y valores tiene que reunir hoy un profesional del sector?
Una excelente preparación técnica, actitud proactiva, capacidad de adaptación, trabajo en equipo, innovación, flexibilidad, deslocalización geográfica.
Es por eso que nuestros estudiantes son escogidos vía entrevista personal. Nos queremos asegurar que el candidato es respetuoso con sus compañeros, que podrá seguir el ritmo académico y que tiene la motivación suficiente. El sector sanitario tambien tiene una valor añadido humano que no se puede perder de vista, muy vocacional. Una persona cualificada i con estas habilidades fácilmente se integrará en un equipo de trabajo aquí o en el extranjero.
– ¿Con qué objetivos de futuro arranca este curso 2021-2022?

Las nuevas tendencias de neuroapreaprendizaje se basan en los ejes de la transformación educativa, la neuro-ciencia, el juego, el arte y la tecnología. Este año empiezo el cuarto mandato de mi Proyecto de Dirección con un sistema que apuesta por la parte emocional del alumnado y también por la pertenencia a un grupo, a través del proyecto Stand by me (Quédate conmigo), que pretende desarrollar la capacidad de la resiliencia, que tiene mucho que ver con la inteligencia emocional, la cual acontece la clave
para adaptarse a situaciones de cambio. También estamos en vías de conseguir la acreditación de innovación y excelencia educativa, el Sello SMART, creado por la Fundación Tr@ms.

“La mayor parte del profesorado trabaja en el sector además de hacer clase”